La importancia del sentido común para evitar lesiones

Estoy siguiendo un plan de ejercicios de alta intensidad para intentar paliar los excesos del confinamiento y el verano. Si, no me veo bien y quiero hacer un cambio en mi cuerpo. Pues si yo, que tengo conocimientos sobre el tema del cuerpo y como trabajarlo, me he llevado un pequeño susto con una antigua lesión, no quiero ni imaginarme la de gente que se estará dejando la salud en su búsqueda de eso precisamente, de su salud.

Es por este motivo por el que quiero hacer un llamamiento al sentido común de la gente que se lanza a hacer ciertos ejercicios «milagro» sin tener en cuenta cual es su punto de partida, su capacidad física ni sus problemas previos. Y es que el ansia por mejorar físicamente (Ya sea por salud o por estética), nos lleva a cometer errores y excesos que podemos pagar con el tiempo.

Aquí os dejo algunos consejos que debemos tener en cuenta, pero sobre todo deberemos aplicar el sentido común:

1.- Nuestra condición física previa: En muchas ocasiones nos venden que podemos realizar las rutinas de ejercicios sea cual sea nuestro estado físico, y la verdad es que no es así. Debemos ser capaces de «escanear» nuestro cuerpo, ver cuales son nuestras fuerzas y nuestras debilidades, e ir poco a poco. Habrá gente que tenga una buena resistencia en el trabajo aeróbico pero que sin embargo necesite tomarse con calma los ejercicios de fuerza, por ejemplo.

2.- Acompañar siempre el ejercicio con una buena hidratación y alimentación. Cuando comenzamos un programa de ejercicios, tendemos a cambiar también nuestra alimentación. Esta debe ser saludable, pero también completa. Hay dietas que promueven la baja ingesta de hidratos de carbono, pero éstos son necesarios para que podamos afrontar el ejercicio con garantías. Podemos restringir algún tipo de alimentos, pero nunca suprimirlos por completo porque nuestro cuerpo necesita de todos y cada uno de los nutrientes. Por supuesto, debemos tener una hidratación adecuada antes, durante y después del ejercicio. Si es durante todo el día, mejor.

3.- Preparar el cuerpo antes del ejercicio y estirar después del mismo:  Para evitar las lesiones es muy importante preparar los músculos. Comenzar de repente a hacer un ejercicio de alta intensidad puede provocar problemas (como rotura de fibras musculares) que nos tengan tiempo apartados de nuestro objetivo e incluso lesiones que arrastraremos durante mucho tiempo si no curan adecuadamente. Lo mismo ocurre con los estiramientos finales, que no se les da la suficiente importancia y que son fundamentales para una correcta salud del músculo.

4: El buen ejercicio no duele: Si cuando estamos realizando un ejercicio sentimos un dolor desmesurado, diferente a la sensación de que está trabajando ese determinado músculo, deberemos dejar de hacerlo inmediatamente. Lo mismo ocurre cuando sentimos dolor o agotamiento de un músculo diferente al que estamos trabajando, ya que seguramente lo estemos realizando de una manera incorrecta y podríamos lesionarnos. Por ejemplo, si hacemos un ejercicio de abdominales y nos duele alguna parte de la espalda, podemos estar forzando demasiado el cuello o las lumbares.

5.- SENTIDO COMUN: No correr ni forzar. Vamos despacio, controlando y trabajando el cuerpo de una manera eficaz, pero sana.

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